EL BIG BANG DE T·I·A·S
Volumen 1, Editorial
La ciencia y las personas que se dedican a la investigación son de esos preciosos tesoros a los que continuamente, a lo largo de la historia, si les ha dado menos importancia de la que tienen. Y, sin embargo, sabemos que están detrás de todas las cosas que valoramos, apreciamos y necesitamos: del medicamento que hace que te baje la fiebre mágicamente; del combustible que permite que nuestro coche funcione; de la tecnología que utiliza el teléfono móvil que tenemos en nuestra mano todo el tiempo y que nos permite comunicarnos con personas que están a miles de kilómetros de distancia, o encender la luz de nuestra casa con solo pulsar un botón en la pantalla.
Lo que mucha gente no sabe es que la ciencia y la investigación van mucho más allá de todo eso. También se adentran en el conocimiento de otras cuestiones que pueden parecer menos obvias, pero que es fundamental estudiar, como el funcionamiento de la democracia, las implicaciones ecológicas de movimientos sociales como el feminismo, el porqué de algunos hechos históricos, o lo que suponen nuestros hábitos de consumo para el futuro del planeta, por nombrar solamente unas pocas.
Así que un grupo de locas y locos por la ciencia y la divulgación decidimos tomar cartas en el asunto y hacer algo para cambiar esta situación. Y así es cómo decidimos crear la Revista T·I·A·S, nacida para dar visibilidad a toda esa investigación que se realiza desde diferentes ámbitos científicos y que tiene un enorme impacto en la sociedad en general o sobre un grupo en particular. Su nombre extendido, This Is Also Science (Esto También Es Ciencia), hace referencia a dos cosas: por una parte, la vocación de cambiar en el imaginario colectivo el concepto “ciencia”, y que deje de estar intrínsecamente asociado a laboratorios y grandes infraestructuras tecnológicas; por otro, quiere reflejar que existen muchas formas de contar la ciencia, de explicar la investigación. Desde T·I·A·S elegimos hacerlo de una forma directa, transformando los conceptos y resultados recogidos en trabajos de investigación concretos en relatos en los que intervienen diferentes personajes, y utilizando un lenguaje que pueda ser fácilmente comprensible para cualquiera. Tenemos la ambición de conseguir que nuestras lectoras y lectores se identifiquen con esos personajes, e incluso que lleguen a cogerles cariño, para que, a través de sus vivencias, se acerquen un poco al trabajo de incalculable valor que realiza el personal científico, descubriendo así nuevos conceptos, adquiriendo nuevos conocimientos.
En este primer número, queremos destacar un hilo conductor que atraviesa todas estas preguntas menos obvias: la justicia. Porque la ciencia no es neutral, está ligada a decisiones políticas, económicas y sociales que afectan a las personas y al planeta. Aquí exploraremos, por ejemplo, como combatir el cambio climático sin dejar atrás a las más vulnerables, que papel juega la ciencia en un genocidio como lo de Palestina, o por que nuestra forma de alimentarnos tiene que ver con la justicia global. También reflexionaremos sobre quien decide cuando reparar nuestros objetos, o que tienen que ver el feminismo y el ecologismo. Hablar de justicia es preguntarnos como queremos que sea el mundo en el que vivimos, y en esta revista creemos que es esencial dar voz a quién suele ser silenciado, incluso en la divulgación científica.
Prepárate para conocer a personajes como Paca, una apasionada profesora de historia; Marga y Juan, estudiantes de secundaria; Xosé y Aura, ecologistas hasta el túetano; Ramón y Cíes, abuelo y nieta amantes defensores de sus Islas Atlánticas; Marisa y Hugo, que se dedican a la investigación y a la divulgación científica; o Noa, licenciada en ciencias empresariales pero que no dudó en volver a vivir al rural al terminar sus estudios.
Así que, si llegaste hasta aquí, te damos las gracias por visitar nuestra casa y te invitamos a unirte a esta pequeña familia T·I·A·S. Esperamos que disfrutes, que aprendas, que te emociones, y que nuestras historias te hagan ver la vida con otros ojos. Porque la ciencia es todo un mundo. Y el mundo está hecho de ciencia.